El turismo de invierno Esquel se consolida como un eje estratégico para el desarrollo regional, apalancado en una oferta que integra naturaleza, deportes de nieve y cultura. Walter Torres, Secretario de Turismo, Deportes y Cultura de Esquel, destaca la capacidad del destino para atraer visitantes durante todo el año, optimizando los tiempos de desplazamiento.
La propuesta se apoya en una ubicación privilegiada dentro de la comarca de Los Andes, permitiendo el acceso directo al centro de esquí La Hoya y la articulación con atractivos complementarios como los viñedos de Trevelin y la infraestructura del Parque Nacional Los Alerces. Esta integración de productos busca elevar el perfil del viajero que llega a la región, ofreciendo diversidad en distancias reducidas.
Conectividad y logística para el sector profesional
Para las agencias de viajes y operadores, la eficiencia operativa es un valor diferencial. La cercanía entre el centro de esquí y el casco urbano, situado a solo 13 kilómetros, minimiza los tiempos de traslado. Esta configuración facilita un flujo dinámico para los visitantes, permitiendo maximizar el tiempo en destino, ya sea para el esquí o la exploración de la zona.
En términos de accesibilidad, la gestión busca optimizar las frecuencias aéreas para sostener la demanda. Actualmente, se trabaja en coordinación con Aerolíneas Argentinas y JetSmart, además de la incorporación de nuevas conexiones estacionales con Córdoba a partir de agosto, lo que permitirá atender mejor los picos de temporada de los tulipanes en Trevelin durante los meses de agosto, septiembre y octubre.
Walter Torres subraya el valor competitivo del destino ante la demanda creciente:
“No sé si va a encontrar un lugar con tantas cosas juntas, en pocos kilómetros cambia mucho el paisaje. Tenés Piedra Parada, que es un lugar de escalada importantísimo, que está a 130 kilómetros. Vas en un rato, te podés pasar al Pacífico a 200 kilómetros, tenés el centro de esquí, el Parque Nacional, viñedos y tulipanes”.
Estrategia de producto: de la nieve al astroturismo
Más allá de la estacionalidad invernal, Esquel apuesta por una diversificación constante del calendario. La infraestructura actual cuenta con aproximadamente 3.500 plazas hoteleras, cifra que se potencia mediante el trabajo conjunto con la vecina localidad de Trevelin, permitiendo albergar grupos de diversos perfiles y necesidades bajo una dinámica de circulación fluida.
Con vistas al futuro, el área ya proyecta eventos de alto impacto global, como el eclipse que ocurrirá en febrero de 2027. La estrategia es clara: el astroturismo en Chubut no debe limitarse al fenómeno astronómico per se, sino extenderse como una celebración de 15 días que involucre actividades complementarias, buscando posicionar a la región en el mapa de los viajeros especializados.
- Centro de esquí La Hoya: Acceso rápido a 13 kilómetros del centro de la ciudad.
- Corredor cultural: Integración con la oferta gastronómica y de té galés en Trevelin.
- Escenarios naturales: Proximidad con el Parque Nacional Los Alerces y formaciones rocosas para escalada.
- Conectividad estacional: Vuelos directos desde Buenos Aires y rutas estacionales desde Córdoba.
Esta visión de producto integrado busca reducir la estacionalidad del turismo de invierno Esquel, promoviendo recorridos que incluyen desde la nieve hasta las actividades de montaña, viñedos y, próximamente, una oferta consolidada de turismo científico y astronómico que se integrará al catálogo de ventas para las agencias del sector.
