Iberostar repasó ante profesionales de cuatro mercados latinoamericanos una trayectoria que comenzó con la compra de una red minorista y que hoy continúa con un plan de inversión de 1.000 millones de euros.
Iberostar eligió la 15.ª Convención Nacional de Grupo GEA para celebrar sus 70 años en el turismo y poner en primer plano un aspecto central de su historia: el grupo nació dentro del negocio de las agencias de viajes. La presentación se realizó el 22 de octubre en Rosario, ante profesionales de Argentina, Perú, Brasil y México.

Héctor Álvarez, Business Development Director Latam de Iberostar, estuvo a cargo de repasar la evolución de la compañía y su relación con el canal minorista. Más que una celebración institucional, la exposición buscó conectar esa trayectoria con la actual estrategia de crecimiento del grupo y con el papel de las agencias en la distribución de su producto vacacional.
La historia turística de Iberostar comenzó en 1956, cuando la familia Fluxá adquirió Viajes Iberia, una pequeña red formada por ocho agencias. La marca hotelera aparecería décadas después, en 1983, mientras que su expansión internacional tomó impulso en 1993 con la apertura de Iberostar Bávaro en Punta Cana.

Ese origen permitió a la compañía presentar su aniversario desde una perspectiva cercana al público de la convención. Iberostar participa en el encuentro de GEA desde su primera edición y, según la empresa, mantiene una relación comercial de más de 20 años con el grupo de gestión.
Durante la exposición, Álvarez también repasó la transformación de Iberostar en un grupo turístico integrado. Además de la división Iberostar Hotels & Resorts, la estructura incluye a World2Meet, que reúne actividades de turoperación, distribución, receptivos y banco de camas, junto con la aerolínea World2Fly.

La división hotelera cuenta actualmente con 100 establecimientos y más de 33.500 habitaciones en 14 países. El grupo emplea a unas 40.000 personas y mantiene un plan de inversión de 1.000 millones de euros hasta 2028, destinado al desarrollo de nuevos proyectos y a la transformación de activos existentes.
Para las agencias, esa estrategia se traduce en más producto y en la renovación de propiedades relevantes para el mercado vacacional. Durante 2026, Iberostar avanza con aperturas en Montenegro y Zanzíbar y con reformas de establecimientos en México y Jamaica, entre otros proyectos.
La presentación también incluyó la estrategia Iberostar Wave of Change, mediante la cual la compañía articula sus compromisos ambientales y sociales. El programa comprende la reducción de residuos, la acción climática, el abastecimiento responsable de productos del mar y la protección de ecosistemas costeros. Estos compromisos forman parte del posicionamiento corporativo y deberán evaluarse de acuerdo con los resultados e indicadores publicados por la empresa.




La Convención GEA permitió así vincular tres etapas de la compañía: su nacimiento dentro de la intermediación, la construcción de una operación turística integrada y una nueva fase de inversión. Para Iberostar, el desafío será trasladar ese crecimiento a una oferta competitiva y comercialmente relevante para las agencias latinoamericanas.

