Civitatis comenzó a distribuir su catálogo de visitas guiadas, excursiones y actividades a través de ChatGPT y Claude, una integración que convierte a los asistentes de inteligencia artificial en un nuevo punto de entrada para la búsqueda y selección de experiencias turísticas.
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Los usuarios pueden describir el viaje que están planificando, consultar propuestas, resolver dudas sobre una actividad, comprobar disponibilidad y añadir opciones a un carrito sin abandonar la conversación. La reserva y el pago no se realizan dentro del asistente: el viajero es derivado posteriormente al sitio de Civitatis para completar la operación.
La compañía desarrolló un único servidor basado en Model Context Protocol, conocido como MCP, para conectar su catálogo y sus servicios con diferentes modelos de inteligencia artificial. Esa infraestructura ya funciona con ChatGPT, de OpenAI, y Claude, de Anthropic. También fue validada para Gemini, aunque su activación dependerá de que Google amplíe su programa de socios a Europa y América Latina.
Según Civitatis, la integración con ChatGPT ya está generando tráfico y reservas. La empresa no comunicó volúmenes, tasas de conversión ni el peso de este canal dentro de sus ventas, por lo que todavía no es posible dimensionar su impacto comercial.
Hacia un nuevo modelo de distribución
El movimiento resulta especialmente relevante para la distribución de actividades, un segmento fragmentado en el que el viajero suele combinar búsquedas generales, recomendaciones, mapas y sitios de reserva. La conversación puede reunir parte de ese recorrido: desde una consulta amplia sobre qué hacer en un destino hasta la selección de un producto con cupo disponible.

Para operadores y agencias, el cambio abre una vía adicional de visibilidad, pero también incorpora nuevas exigencias. Los productos necesitan descripciones claras, disponibilidad actualizada y datos estructurados que puedan ser interpretados por los asistentes. La posición que ocupe cada actividad dependerá, además, de criterios que las plataformas todavía no han detallado.
Civitatis mantiene por ahora el control del checkout, el cobro y la relación posterior con el cliente. Sin embargo, la etapa de descubrimiento comienza a desarrollarse dentro de interfaces ajenas, una tendencia que puede reducir el contacto directo con las páginas de destinos, operadores y plataformas.
El avance también plantea interrogantes sobre atribución, comisiones y responsabilidad por la información presentada. Si un asistente interpreta incorrectamente una condición, un horario o una política de cancelación, será necesario definir con claridad qué datos provienen del proveedor y cuáles fueron generados o resumidos por la inteligencia artificial.
La integración no reemplaza todavía el proceso tradicional de reserva, pero muestra una transición concreta desde la recomendación hacia la distribución conversacional. Para el mercado hispanohablante y lusohablante, donde Civitatis concentra buena parte de su negocio, será una primera prueba de hasta qué punto los viajeros están dispuestos a iniciar sus compras turísticas dentro de un asistente de IA.
