La IA ya interviene en la planificación de uno de cada cuatro viajeros argentinos

por Gabriela Alegría Perez
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El primer desglose local del Holiday Barometer muestra una compra fragmentada entre agencias, OTAs, proveedores directos y asistentes digitales. La disposición a delegar el viaje podría crecer.

El 25% de los argentinos utiliza inteligencia artificial para planificar o reservar viajes, aunque alrededor del 70% ya recurre a estas herramientas para búsquedas y consultas generales. La diferencia muestra que la adopción tecnológica es amplia, pero la confianza para aplicarla a una compra turística todavía avanza con más cautela.

Los datos surgen del Global Holiday Barometer 2026, elaborado por Ipsos para Redion. La edición incluyó por primera vez a Argentina dentro de un relevamiento de 26 países y 26.000 participantes. La muestra local estuvo integrada por 1.000 adultos y el trabajo de campo se realizó entre el 27 de febrero y el 7 de abril.

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El informe adquiere actualidad por la difusión del desglose argentino, pero describe respuestas recogidas varios meses antes. Esa precisión es importante en un mercado donde las herramientas y los hábitos vinculados con IA pueden cambiar con rapidez.

La señal más relevante para el negocio no es únicamente el porcentaje de uso. Los viajeros combinan OTAs, sitios de aerolíneas y hoteles, agencias tradicionales, aplicaciones e inteligencia artificial en distintas etapas. La búsqueda puede comenzar en una plataforma, continuar con una comparación directa y terminar mediante asesoramiento profesional.

Este recorrido reduce el control que cualquier canal puede ejercer sobre la compra completa. Para una agencia, aparecer recién cuando el cliente solicita una cotización puede resultar tarde. La competencia empieza durante la inspiración, cuando se define el destino y se descartan opciones antes de conocer el precio final.

La disposición a profundizar el uso también merece atención: 43% de los encuestados se declaró dispuesto a apoyarse completamente en IA para organizar sus vacaciones. Entre quienes todavía no la incorporan pesan la preferencia por el contacto humano y las dudas sobre la exactitud de las respuestas.

El perfil general aporta otras pistas comerciales. La duración promedio de las vacaciones alcanza 1,6 semanas; 71% viaja con su familia; 60% considera al avión el medio más conveniente; y 57% prevé alojarse en hoteles o resorts. Playa, ciudades y montaña encabezan las preferencias.

La demanda continúa además concentrada en el verano. Enero fue mencionado por 39% de los viajeros y febrero por 36%. Para hoteles, aerolíneas, operadores y destinos, esa estacionalidad condiciona tarifas, capacidad y dotación de personal, mientras mantiene abierto el desafío de estimular temporadas intermedias.

La IA se incorpora así a una decisión que ya era multicanal, sin eliminar automáticamente la intermediación. Las agencias conservan espacios de valor en financiación, conocimiento de producto, itinerarios complejos y asistencia ante imprevistos. Su reto será combinar esas capacidades con presencia temprana y contenidos que los asistentes digitales puedan encontrar y entender.

La próxima medición permitirá saber si la disposición a delegar la planificación se convierte en reservas efectivas. Por ahora, los datos muestran una transición: la IA ya participa en uno de cada cuatro viajes, pero la confianza, la precisión y el respaldo continúan definiendo quién concreta la venta.

Para ver el informe completo, visita: www.redion.com/2026-holiday-barometer

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