Gestión vitivinícola integral: el modelo de Viña Las Perdices en Agrelo

por EM
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Fundada en 2004 por la familia Muñoz Lopez , Viña Las Perdices está ubicada en el pedemonte de la Cordillera de Los Andes a 1030 msnm, en Agrelo, Luján de Cuyo, primera zona de Denominación de Origen Controlada. La finca cuenta con más de 60 hectáreas de viñedos que incluyen viñas de más de 30 años e implantaciones nuevas a partir de 1999.

La viticultura moderna demanda un equilibrio preciso entre tradición agronómica y eficiencia operativa. En el distrito de Agrelo, Mendoza, la trayectoria de Viña Las Perdices ilustra cómo una estructura familiar puede escalar hacia una producción técnica de alta calidad manteniendo el control absoluto de su cadena de valor. Desde sus inicios a finales de los años 90 hasta la actualidad, la compañía consolidó un modelo de negocio que prioriza la estabilidad laboral y la especialización geográfica.

Eficiencia operativa y manejo de viñedos

Uno de los pilares que sostiene la calidad del producto final es la gestión interna de las labores culturales. A diferencia de otros establecimientos que tercerizan servicios durante la vendimia, la bodega mantiene una nómina de 90 empleados permanentes. Este esquema permite una estandarización de las prácticas de poda y cosecha, factores críticos que impactan directamente en la sanidad de la uva y, por extensión, en los costos de producción y la consistencia de las etiquetas.

El paso del sistema tradicional de parral al espaldero alto representa una decisión estratégica basada en la funcionalidad. Este diseño no solo facilita las tareas manuales, sino que permite la implementación de sistemas de protección contra granizo —mediante mallas de alta resistencia— y deja abierta la posibilidad técnica de una mecanización futura. La optimización del espacio y la orientación de las ramas principales al norte y al sur aseguran una exposición solar constante, un factor determinante para la maduración uniforme en las 115 hectáreas que integran actualmente la finca.

Diversificación y estrategia de mercado

La visión de la familia Muñoz, liderada por la combinación técnica entre contadores e ingenieros agrónomos, permitió a la bodega evolucionar desde la venta de uva a terceros hacia la construcción de una marca propia con fuerte identidad regional. La línea “Exploración Geográfica” es un testimonio de esta búsqueda técnica, donde la empresa experimenta con terroirs diversos, incluyendo una incursión en el valle de Casablanca, Chile, para contrastar perfiles productivos fuera de los límites mendocinos.

“La gestión vitivinícola integral es lo que nos permite entender cómo el suelo y la altitud modifican el perfil del Malbec en el Valle de Uco”, explican desde el equipo técnico. Este enfoque analítico transforma cada cosecha en una fuente de datos valiosos para ajustar las estrategias de vinificación. La planta de molienda y los procesos de despalillado y prensado están diseñados para extraer el máximo potencial varietal sin comprometer la estructura mediante la rotura innecesaria de semillas.

El valor agregado de este modelo reside en la integración total: desde el diseño y la oficina técnica hasta la red de distribución que emplea a más de 250 personas en total. Para el inversor y el profesional de la industria, la lección de la bodega en Agrelo es clara: la rentabilidad y la calidad en el segmento B2B del vino dependen de la capacidad de mantener la trazabilidad, desde la hoja de la vid hasta la botella final, gestionando el capital humano como un activo estratégico en lugar de un costo variable.

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