El evento “Jujuy a Punto, Un Ritual de Altura” ha finalizado su segunda edición marcando un hito en la estrategia de posicionamiento del norte argentino. A través de un modelo público-privado, la iniciativa busca transformar el potencial productivo de la región en un polo de referencia para el turismo enogastronómico en Jujuy, integrando a productores, cocineros y sommeliers en un foro de intercambio técnico y comercial.
El proyecto, originado por la agencia de viajes Rito, nació tras constatar la necesidad de visibilizar la incipiente vitivinicultura local. Con el respaldo de la Secretaría de Turismo de la Nación y la Cámara Argentina de Turismo, el encuentro logró reunir a referentes nacionales e internacionales, estableciendo una agenda de formación y colaboración que pretende trascender el calendario estacional y dinamizar la actividad económica provincial.
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La gastronomía como motor del desarrollo de economías regionales
La propuesta se aleja de la lógica de festival convencional para centrarse en la profesionalización del sector. Durante diez días, la provincia fue escenario de cenas colaborativas, seminarios de sommellerie y capacitaciones en gestión gastronómica, enfocadas tanto en empresarios y mozos como en alumnos de instituciones locales. Este formato permite que la identidad territorial actúe como un diferencial competitivo para atraer un perfil de viajero interesado en la trazabilidad y la cultura.
El impacto del evento se traduce en cifras que reflejan una alta demanda por parte del público profesional y el turismo especializado. En esta edición se comercializaron 482 entradas para cenas colaborativas y 416 para la feria de vinos locales, mientras que el foro de debate y las capacitaciones técnicas reunieron a casi 300 asistentes, entre alumnos y dueños de establecimientos.
“La verdadera construcción no es financiera, es humana. Nos importaba que cada persona que viniera contara con una historia de valor y tuviese espíritu de intercambio. Necesitábamos que los restaurantes de la provincia aceptaran recibir cocineros que no conocían para llevar adelante un menú colaborativo y que las bodegas apoyaran el evento”, señalaron desde la organización.
Estrategia técnica y red de trabajo colaborativo
Para los actores de la cadena comercial, el valor del encuentro reside en la creación de una red que conecta a 17 bodegas locales con expertos de Argentina y Perú. Esta vinculación facilita el acceso a nuevos mercados y mejora la visibilidad de los vinos de altura en las cartas de los restaurantes más destacados de la región. La participación de organismos como FEHGRA, en el marco de las eliminatorias del Concurso Federal de Chefs, subraya la importancia del evento para la industria MICE local.
La hoja de ruta para las próximas ediciones contempla tres pilares fundamentales para el crecimiento sostenido:
- Formación técnica: Continuidad de los seminarios de sommellerie y gestión dictados por especialistas de renombre nacional.
- Alianzas público-privadas: Fortalecimiento del apoyo institucional para garantizar la continuidad del evento como cita anual.
- Red latinoamericana: Consolidación de un grupo de trabajo integrado por cocineros y sommeliers para fomentar el intercambio de saberes y técnicas aplicadas a la gastronomía andina.
La articulación entre el sector privado y los funcionarios públicos ha sido determinante para que el encuentro sea declarado de interés turístico nacional. Este marco institucional permite que la planificación no se limite a una sola semana de actividades, sino que se proyecte como un plan de acción para mejorar los estándares de servicio y la oferta de experiencias en la provincia.
El posicionamiento de la provincia como un polo gastronómico requiere de una visión a largo plazo, donde la identidad local y el conocimiento técnico se encuentren. La apuesta de los organizadores es clara: convertir al evento en la plataforma donde se discuta el futuro de la actividad en Argentina, utilizando el vino y la comida como herramientas para generar mejores oportunidades para los productores locales y un turismo de mayor valor agregado para el norte del país.
