El Museo de Antropología de Concordia: un viaje a la identidad primaria del litoral argentino

por EM

En el corazón de la ciudad de Concordia, Entre Ríos, se erige una institución que trasciende la mera exhibición de objetos para convertirse en el epicentro de la memoria regional. El Museo de Antropología y Ciencias Naturales, recientemente bautizado como Nelson Oscar Vassallo, se posiciona hoy como una parada técnica obligatoria para los profesionales del sector y una experiencia reveladora para los viajeros que buscan comprender el ADN del litoral argentino.

Bajo la gestión de Silvia Leticia Cettour, jefa de departamento y nieta del fundador, el museo ha logrado consolidarse no solo como un repositorio de piezas, sino como un centro de interpretación donde el patrimonio natural y cultural se fusionan de manera integral. Para quienes operan en el ámbito del turismo, este espacio representa la “fuente primaria” de información, el cimiento sobre el cual se construye cualquier narrativa histórica o turística de la región.

Un legado familiar que abraza a la comunidad

La génesis de esta institución es una historia de pasión y perseverancia que dota al museo de una calidez humana poco común en grandes salas nacionales. El proyecto nació de las colecciones fundacionales de Nelson Oscar Vassallo, cuya visión permitió rescatar elementos críticos de la identidad entrerriana. Sin embargo, fue su hija, Idea Vassallo, junto a sus hermanos, quien dio forma a la estructura institucional que hoy conocemos.

Esta impronta familiar se ha extendido a la comunidad de Concordia. Según relata Silvia Cettour, la ciudad “abrazó inmediatamente el proyecto”, convirtiendo al museo en un espacio vivo donde los vecinos aportan piezas y relatos. Este arraigo comunitario es, quizás, el activo más valioso para el marketing de destinos, ya que garantiza una experiencia auténtica y alejada de los circuitos prefabricados.

Un recorrido por la geología y la arqueología regional

El museo cuenta actualmente con siete salas de exposición diseñadas para ofrecer un recorrido cronológico y temático exhaustivo. Uno de los puntos de mayor interés para el especialista en turismo es la sala de arqueología regional, que alberga bienes rescatados de la zona de Salto Grande antes de la construcción de la represa hidroeléctrica. Este acervo permite visualizar un paisaje que ya no existe, rescatando la materialidad de los pueblos que habitaron las costas del río Uruguay.

El itinerario técnico se divide en áreas clave que facilitan la comprensión del entorno:

  • Ciencias Naturales: Un avance didáctico que recorre la astronomía, la geología y la paleontología.
  • Biodiversidad de Entre Ríos: Una sala dedicada a la flora y fauna local, esencial para el turismo de naturaleza.
  • Maravillas del Mar: Una muestra que complementa la visión evolutiva del planeta.

Además, el museo apuesta por la dinamización de su oferta con salas temporales, como la reciente exhibición sobre mitos, leyendas y creencias populares del litoral, que explora la cosmovisión inmaterial de la región, un elemento de alto valor para el “storytelling” turístico actual.

La identidad antes de las ciudades

Para el visitante que recorre el centro de Concordia y admira su arquitectura Art Nouveau o sus edificios emblemáticos, el museo ofrece el contexto necesario para entender qué había antes del cemento. Silvia Cettour es enfática en este punto: el museo custodia la identidad primaria.

Mucho antes de la llegada de los Jesuitas o de la fundación de las ciudades modernas, el territorio estaba habitado por grupos humanos con culturas complejas. En las vitrinas del Nelson Oscar Vassallo, el visitante se encuentra cara a cara con el legado de los Charrúas, Yaros, Guaraníes y Chaná Timbúes. Conocer sus herramientas, sus artesanías nativas y su relación con el ecosistema es fundamental para cualquier guía o agente de viajes que desee ofrecer un tour de profundidad histórica.

El concepto de Patrimonio Integral

El mayor diferencial de esta institución es su enfoque en el patrimonio integral. Aquí no se separa la naturaleza de la cultura. Los animales que habitaron la zona y los hallazgos fósiles se presentan en un diálogo constante con las sociedades humanas que convivieron con ellos.

Para el profesional del turismo, recomendar el Museo de Antropología y Ciencias Naturales de Concordia es asegurar que el turista comprenda el porqué de los paisajes, el origen de las costumbres y la formación geológica que define la economía y la vida social del litoral. Es, en definitiva, el punto de partida para que cualquier viaje por Entre Ríos tenga sentido pleno.

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