La industria del turismo se encuentra ante uno de los cambios más disruptivos en el marketing digital desde la invención de Google Ads. OpenAI ha comenzado oficialmente a probar la inclusión de publicidad y enlaces patrocinados dentro de las respuestas de ChatGPT, abriendo un canal de distribución que promete redefinir la forma en que los destinos y las empresas turísticas llegan al consumidor final. Este movimiento marca el fin de la era “libre de anuncios” para la inteligencia artificial generativa y establece un nuevo paradigma para la planificación de viajes en Latinoamérica y el mundo.
Lo que comenzó como un experimento de búsqueda con SearchGPT se está consolidando como una plataforma publicitaria robusta. Para las agencias de viajes, hoteles y aerolíneas, esto significa que el asistente que millones de usuarios utilizan para inspirarse ahora tiene la capacidad de dirigir tráfico directo hacia plataformas de reserva mediante recomendaciones pagadas, integradas de forma orgánica en la conversación.
El turismo como protagonista del modelo publicitario
No es casualidad que el sector turístico sea uno de los pilares en las pruebas iniciales de publicidad de OpenAI. Los viajes son, por naturaleza, una categoría de alta intención de búsqueda y gran valor transaccional. Cuando un usuario le pregunta a ChatGPT por “los mejores hoteles boutique en Cartagena” o “qué hacer en un fin de semana en Mendoza”, está expresando una intención de compra clara.
A diferencia de los anuncios de búsqueda tradicionales, que aparecen como una lista de enlaces interrumpidos, la publicidad en ChatGPT se presenta como una extensión de la respuesta. El valor para el anunciante radica en la contextualización: el enlace patrocinado no aparece por una simple coincidencia de palabras clave, sino porque la IA considera que esa opción es la solución lógica a la necesidad del viajero. Esta “publicidad nativa inteligente” tiene el potencial de generar tasas de conversión mucho más altas que el banner tradicional.
SearchGPT y el nuevo SEO para la industria de viajes
La introducción de anuncios obliga a las marcas turísticas de Latinoamérica a replantear sus estrategias de posicionamiento. Si hasta ahora el foco estaba en el SEO (Search Engine Optimization) para Google, ahora surge la necesidad de optimizar para los modelos de lenguaje (GEO o Generative Engine Optimization).
Las empresas turísticas que deseen aparecer en las respuestas de ChatGPT deberán no solo pujar por espacios publicitarios, sino también asegurar que su contenido sea estructurado y verificable para que la IA lo cite como fuente confiable. En la región, donde muchas pequeñas y medianas empresas (PyMEs) turísticas aún están en proceso de digitalización, este nuevo canal representa tanto un desafío técnico como una oportunidad dorada para ganar visibilidad frente a los grandes jugadores del mercado (OTAs) si logran capturar la atención del algoritmo de OpenAI.
El impacto en el funnel de ventas: de la inspiración a la reserva
Tradicionalmente, el embudo de ventas en turismo se dividía en etapas muy marcadas: inspiración, planificación, comparación y reserva. La IA agéntica y la publicidad integrada están colapsando estas etapas en una sola interfaz. El usuario puede pasar de preguntar por el clima en Playa del Carmen a reservar un resort recomendado en menos de tres minutos, todo sin salir del chat.
Para los especialistas en comunicación y marketing, esto significa que el mensaje debe ser más directo y resolutivo que nunca. Ya no basta con “estar presente”; hay que ser la opción que la IA recomienda basándose en datos reales de disponibilidad, precio y reputación. La integración de enlaces patrocinados dentro del flujo conversacional elimina la fricción del “clic extra”, llevando al potencial cliente directamente al motor de reserva o a la pasarela de pago.
Desafíos para el mercado latinoamericano
A pesar del entusiasmo tecnológico, la llegada de la publicidad a ChatGPT plantea interrogantes importantes para Latinoamérica. El primero es la democratización del acceso: si el sistema se basa únicamente en modelos de puja por subasta de alto costo, las empresas locales podrían quedar fuera frente a presupuestos de gigantes internacionales.
Por otro lado, está la cuestión de la ética y la transparencia. Los usuarios han confiado en ChatGPT por la percepción de objetividad en sus respuestas. La introducción de anuncios podría erosionar esa confianza si no se gestiona de manera clara. Para los entes de turismo y marcas de la región, el reto será utilizar este canal para ofrecer valor real, asegurando que el contenido patrocinado sea tan útil como el orgánico.
La nueva frontera de la distribución
OpenAI ha dado el paso definitivo para convertirse en un competidor directo de los motores de búsqueda convencionales. Para la industria turística, la publicidad en ChatGPT no es simplemente “otro lugar donde poner anuncios”, sino una forma completamente nueva de interactuar con el viajero en el momento exacto de la toma de decisiones.
Aquellas empresas que comprendan temprano cómo funciona la relevancia en la era de la IA generativa y sepan adaptar sus presupuestos de marketing a este canal conversacional, tendrán una ventaja competitiva sin precedentes en la captación de los viajeros digitales del futuro.
