Las aerolíneas latinoamericanas crecen 7,1% frente a un mercado mundial casi estancado

por Gabriela Alegría Perez
Agregar nuestro medio en  
Agrega nuestro medio a tus fuentes preferidas en Google

Las aerolíneas de América Latina registraron en julio un crecimiento interanual de 7,1% en su demanda internacional, muy por encima del avance de 0,2% observado en el mercado aéreo mundial, según el informe mensual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo.

La capacidad internacional de las compañías latinoamericanas aumentó 7,2%, prácticamente al mismo ritmo que el tráfico. Como resultado, el factor de ocupación se ubicó en 85,7%, una décima porcentual por debajo del nivel de julio de 2025.

La estabilidad de la ocupación indica que las aerolíneas lograron absorber la mayor oferta, aunque sin mejorar el aprovechamiento de los asientos. Para el sector, la relación entre capacidad y demanda será uno de los indicadores a seguir durante los próximos meses, especialmente si continúan creciendo las frecuencias y rutas regionales.

Al considerar todo el mercado de América Latina y el Caribe, incluidos los segmentos domésticos, la demanda avanzó 6,1% y la capacidad 6,6%. El factor de ocupación regional fue de 85,3%, con una reducción interanual de 0,4 puntos porcentuales.

Brasil mantuvo un desempeño destacado en vuelos internos: la demanda doméstica creció 6% y la capacidad 8%. La diferencia provocó una caída de 1,5 puntos en la ocupación, hasta 84,1%, una señal de que la oferta se expandió más rápido que el tráfico durante el mes.

El contraste global fue marcado. La demanda total apenas aumentó 0,2% y el tráfico internacional retrocedió 0,1%. Los resultados estuvieron afectados por las caídas de las compañías de Medio Oriente y América del Norte, mientras Europa avanzó a un ritmo moderado.

IATA señaló que los altos costos del combustible, la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas continúan condicionando a la aviación. Aun así, las aerolíneas preveían ampliar cerca de 3% la capacidad mundial en septiembre, una señal de confianza en la demanda para la última parte del año.

Para agencias y operadores latinoamericanos, el crecimiento regional supone más alternativas de conectividad y producto, pero no garantiza tarifas más bajas. Los costos de combustible, financiamiento e infraestructura pueden limitar la capacidad de las compañías para trasladar eficiencias al pasajero.

Los destinos también deberán observar qué mercados concentran la expansión. Un aumento general de asientos puede responder a nuevas rutas, refuerzos estacionales o mayor capacidad en corredores ya consolidados, con efectos comerciales diferentes para cada país.

La región mantiene por ahora un ritmo superior al promedio mundial. El desafío será sostener esa expansión sin deteriorar la ocupación ni la rentabilidad, especialmente en un escenario de mayores costos y crecimiento económico desigual.

Te puede interesar