La industria del turismo en Latinoamérica atraviesa su transformación más radical desde la invención de las OTAs. En 2026, el campo de batalla ya no son los “diez enlaces azules” de Google, sino los motores de respuesta generativa. Según proyecciones recientes de Gartner, las búsquedas en motores tradicionales caerán un 25% este año, marcando el inicio de una era donde el usuario ya no busca información, sino que demanda decisiones ejecutadas por algoritmos.
Para los actores del sector en la región, este cambio no es estético: es una reconfiguración total de la rentabilidad. Por primera vez en una década, la cuota de mercado de búsqueda de Google ha caído por debajo del 90%, mientras plataformas como ChatGPT, que ya cuenta con 800 millones de usuarios activos semanales, y Perplexity se consolidan como los nuevos agentes de viajes digitales.
La crisis de las búsquedas “Zero-Click” y el impacto en hoteles
El despliegue global de AI Overviews de Google ha alterado drásticamente el tráfico orgánico. Actualmente, el 13.1% de las búsquedas turísticas se resuelven mediante resúmenes de IA en la parte superior de la página, eliminando la necesidad de que el viajero haga clic en el sitio web de un hotel o una agencia.
Este fenómeno de “búsqueda cero clics” afecta especialmente a la hotelería y los vuelos. Cuando un usuario pregunta por “mejores resorts en Riviera Maya para familias”, la IA de Google extrae datos de múltiples fuentes y presenta una respuesta directa. El riesgo es evidente: las marcas que no logren ser citadas como fuentes dentro de estos resúmenes se volverán invisibles. No obstante, hay un dato revelador para el optimismo técnico: el tráfico derivado desde consultas en IA presenta una tasa de conversión del 14.2%, comparado con el magro 2.8% de las búsquedas tradicionales. El usuario que llega a través de la IA está cinco veces más decidido a comprar.
IA Agéntica: de informar a reservar
La gran tendencia de 2026 es la IA Agéntica. Ya no hablamos de chatbots que responden preguntas frecuentes, sino de sistemas capaces de ejecutar tareas autónomas. El 61% de las empresas turísticas líderes ya están escalando estos modelos que pueden comparar precios, optimizar rutas y, lo más importante, realizar reservas en nombre del usuario utilizando protocolos como el MCP (Model Context Protocol).+1
Esta evolución pone en jaque el modelo publicitario de las OTAs. Si un agente de IA puede navegar por la web y encontrar la tarifa más baja directamente en la web del proveedor, el valor de intermediación de plataformas como Booking o Expedia se ve amenazado. El reto para los proveedores latinoamericanos es asegurar que sus inventarios sean legibles para estos agentes de IA mediante el uso riguroso de Schema Markup y datos estructurados.
GEO y AEO: El nuevo alfabeto del posicionamiento
El SEO tradicional está siendo reemplazado por el GEO (Generative Engine Optimization) y el AEO (Answer Engine Optimization). Ya no se optimiza para palabras clave, sino para “intenciones de respuesta”. Para sobrevivir en 2026, la estrategia debe centrarse en tres pilares técnicos:
- Autoridad de Fuente (EEAT): Los modelos de lenguaje priorizan contenido con firma humana verificable y expertise real. En turismo, las reseñas auténticas y el contenido generado por expertos locales pesan más que los textos genéricos.
- Contenido Estructurado: El uso de metadatos avanzados es obligatorio para que la IA pueda “digerir” la información de disponibilidad, servicios y precios.
- Multimodalidad: Las búsquedas por voz y a través de imágenes (Google Lens) están creciendo exponencialmente. Las marcas deben optimizar no solo texto, sino audio y video para ser indexables por modelos multimodales.
El viajero latinoamericano en la era de la IA
En mercados como Argentina, México y Colombia, el comportamiento del viajero ha mutado hacia la “planificación conversacional”. Un estudio reciente indica que el 55% de los viajeros ya utiliza ChatGPT o aplicaciones basadas en IA para diseñar sus itinerarios. Destinos como Mar del Plata o Bariloche han visto picos de interés del 35% derivados exclusivamente de recomendaciones generadas por motores de IA, lo que demuestra que la influencia algorítmica es ahora un motor de demanda tan potente como la publicidad tradicional.
Conclusión: Adaptarse o desaparecer de la respuesta
La batalla por el posicionamiento turístico en internet en 2026 requiere una mentalidad técnica superior. Ya no basta con “estar en Google”; hay que ser la respuesta que la IA selecciona. La ventaja competitiva ya no pertenece a quien tiene el mayor presupuesto de clics, sino a quien logra integrar sus datos de manera más eficiente en el flujo de los grandes modelos de lenguaje.
