La Autoridad de Turismo de Panamá lanzó el programa Meet in Panama NOW para incentivar la captación de eventos internacionales durante septiembre y octubre de 2026. La iniciativa busca elevar la ocupación hotelera en periodos de baja demanda y consolidar al país como un centro estratégico para la industria MICE regional mediante beneficios económicos directos.
El sector de congresos y convenciones opera bajo una lógica de estacionalidad que afecta la rentabilidad de la infraestructura instalada. Para contrarrestar esta tendencia, el plan de Visit Panama ofrece una compensación financiera para los organizadores de eventos que seleccionen al país como sede durante los meses mencionados. La medida apunta a captar reuniones que generen al menos 500 noches de hotel.
El mecanismo de incentivos para congresos establece un reembolso equivalente al 5% del gasto total en alojamiento registrado por los participantes. La compañía o entidad organizadora puede recibir hasta 100.000 dólares por evento, siempre que se cumplan las validaciones documentales posteriores a la ejecución del encuentro.
Este esquema requiere que los interesados confirmen sus eventos entre el 8 de junio y el 8 de septiembre de 2026. El cumplimiento de este cronograma es determinante para asegurar los fondos. La estructura del programa busca transformar la baja ocupación de los hoteles en una oportunidad de negocio para los organizadores internacionales que operan con presupuestos ajustados.


Estrategia técnica para eventos corporativos
La implementación de este programa responde a un objetivo mayor: mantener el flujo de viajeros de negocios de forma constante durante el año. La conectividad aérea de Panamá y su capacidad de infraestructura moderna funcionan como los principales activos para atraer grandes grupos, pero los incentivos financieros aportan la tracción necesaria en los meses de menor actividad.
La elección de las fechas no es aleatoria. Al concentrar el esfuerzo en septiembre y octubre, la entidad busca nivelar el calendario anual, evitando las fluctuaciones que suelen impactar el ingreso por habitación disponible de las cadenas hoteleras. Esto permite que el país mantenga su competitividad frente a otros destinos de la región que también disputan la captación de eventos corporativos.
“El programa tiene como finalidad incentivar activamente la confirmación de nuevos eventos para el destino mediante una articulación eficiente con hoteles, OPCs y aliados estratégicos”, señalan desde Visit Panama. Este enfoque colaborativo asegura que la oferta sea coherente y que los beneficios lleguen directamente a quienes toman las decisiones sobre la sede de las convenciones.
Posicionamiento en el calendario de la industria MICE
El año 2026 es un periodo de alta exposición para el turismo de reuniones Panamá. Además de esta nueva iniciativa, el país será anfitrión del 65º ICCA Congress en noviembre, lo que posiciona al destino ante los principales decisores de la industria global. La combinación de estos grandes encuentros con el programa de incentivos crea un entorno favorable para los organizadores.
La estrategia se basa en tres pilares fundamentales que determinan la viabilidad de los eventos:
- Requisitos de elegibilidad: Se focaliza en eventos internacionales de nueva captación que aseguren un mínimo de 500 noches de hotel en establecimientos locales.
- Capacidad logística: Aprovechamiento de la conectividad aérea regional y la infraestructura de convenciones de Ciudad de Panamá.
- Experiencia de valor: Integración de la oferta cultural y natural del país para diversificar el contenido de los encuentros técnicos y académicos.



La suma de estos factores permite que Panamá se consolide como un hub de servicios para profesionales. Los organizadores que aprovechan este tipo de incentivos logran mejorar el retorno de sus eventos mientras acceden a una plataforma logística que facilita la gestión operativa de congresos de gran escala.
Para los profesionales del sector, el interés por este tipo de programas radica en la previsibilidad que aportan a la planificación financiera. La posibilidad de recuperar un porcentaje del gasto en alojamiento representa una variable significativa en la estructura de costos de cualquier convención internacional. Al reducir este rubro, se libera presupuesto que puede ser reinvertido en la calidad del contenido del evento o en la mejora de la experiencia de los delegados.

La solidez del plan, sumada a la agenda de eventos ya confirmados para el segundo semestre de 2026, augura una recuperación en la captación de congresos. Los organizadores que logren alinear sus calendarios con los periodos de incentivos no solo obtendrán beneficios económicos, sino que también formarán parte de una estrategia de posicionamiento a largo plazo en un mercado que demanda profesionalismo y eficiencia logística.

