La Costa Blanca española alberga destinos de fama mundial, pero pocos gestionan su éxito turístico con la intensidad y diversificación de Benidorm. Conocida por sus impresionantes rascacielos frente al Mediterráneo, esta ciudad se ha consolidado como un fenómeno en la Península Ibérica. Sin embargo, su asignatura pendiente se ubica al otro lado del Atlántico.
En el marco de encuentros especializados, como los recientes “Spain Talks”, Antonio Sánchez, responsable de Promoción y Marketing de Visit Benidorm, detalló la singularidad del destino y su ambiciosa estrategia para atraer al viajero de Latinoamérica, un mercado clave en su hoja de ruta. El objetivo es claro: posicionar la marca de Benidorm más allá de las fronteras europeas.
Un microclima para la felicidad y la desestacionalización
Benidorm, definida por Sánchez como “un destino para la felicidad”, se sitúa estratégicamente en el sureste de la península, entre las ciudades de Alicante y Valencia. Esta ubicación, orientada al sur y abrazada por el Mar Mediterráneo, le confiere una de sus mayores ventajas competitivas: un clima excepcional.
“Tenemos un microclima que nos permite disfrutar de 300 días de sol y buen tiempo al año. Esto facilita la desestacionalización”, explica Sánchez. Con una temperatura promedio anual que ronda los $16$ a $17$ grados Celsius, el destino se vuelve atractivo para actividades al aire libre durante todo el año, desde la primavera hasta el invierno. Esta estabilidad climática no solo asegura días de playa en sus icónicas costas de Poniente y Levante o en las calas escondidas como Tío Chimo y Almadraba, sino que también respalda una extensa agenda de eventos deportivos, culturales y gastronómicos.
La gestión de un gigante en un espacio reducido
Benidorm es un caso de estudio en gestión turística. Con apenas 70.000 habitantes censados, la ciudad recibe anualmente cifras astronómicas de visitantes, un desafío logístico y de infraestructura que ha sabido superar con éxito.
El pasado año, Benidorm superó los 2,8 millones de turistas, generando una población flotante que oscila entre las 150.000 y las 400.000 personas en temporada alta, lo que equivale a recibir hasta seis veces su población local. Esta proporción, aunque impresionante, no es casual: “Vivimos por y para el turismo, y amamos que nuestros visitantes sigan viniendo. La población local está plenamente concienciada con nuestra industria principal”, subraya el directivo de Visit Benidorm.
El impacto de este flujo se traduce en cifras de pernoctación que la posicionan a la altura de las grandes capitales europeas. Con 15,8 millones de pernoctaciones registradas, Benidorm se colocó como el tercer destino en la Península Ibérica, superando a ciudades de mayor tamaño y solo por detrás de Madrid y Barcelona. Además, logra una estancia media de entre seis y siete días, una métrica superior al promedio europeo, impulsada precisamente por la diversidad de su oferta.
Más allá de la playa: un destino para todos
La clave de la prolongada estancia y la alta tasa de satisfacción es la vasta diversificación de la propuesta de Benidorm. Si bien el turista británico (cerca del 48%) y el nacional (49%) son sus principales mercados, el mensaje que se busca transmitir a Latinoamérica es su adaptabilidad.
“Una de las claves de Benidorm es que es para todos. Vayas lo que vayas buscando, lo vas a poder encontrar”, asegura Sánchez.
Para el viajero profesional y las agencias de viajes, Benidorm ofrece una propuesta de valor que complementa el circuito tradicional español:
- Tradición y Estilo Mediterráneo: El casco antiguo permite descubrir la “esencia de Benidorm” y el estilo de vida local.
- Ocio y Familia: La ciudad cuenta con una amplia oferta de parques temáticos y entretenimiento familiar.
- Segmentos Especializados: Se posiciona fuertemente en turismo wellness, de salud, eventos deportivos y una rica escena gastronómica.
Para llegar desde Madrid, la conexión es eficiente: Tren de Alta Velocidad (AVE) hasta Alicante en hora y media, y luego un trayecto de solo 30 minutos en vehículo privado o tranvía hasta Benidorm.
El llamado al mercado latinoamericano y el futuro de la conectividad
Si bien el porcentaje actual de turistas de Latinoamérica es pequeño (1-2%), Visit Benidorm ha detectado un incremento progresivo, una tendencia que desean acelerar. El mayor reto es la conectividad aérea.
“Dependemos de la conectividad con nuestro aeropuerto más cercano, el de Alicante. A día de hoy, no tenemos una conexión directa con Latinoamérica, pero es el futuro próximo”, confiesa Sánchez. La apertura de una ruta directa Alicante-Buenos Aires, por ejemplo, sería un catalizador que permitiría la llegada de muchos más visitantes argentinos y regionales.
Mientras ese enlace se concreta, el llamado a los profesionales del turismo en Latinoamérica es claro: Benidorm es el complemento ideal. Es una parada obligatoria para el pasajero que busca extender su viaje por España, garantizando máxima hospitalidad y una experiencia de alto valor añadido. Como sentencia su filosofía de gestión: “Solo seremos el mejor destino para visitar si somos la mejor ciudad para vivir”.
Para más información visita: Spain Talks – Eventos turísticos para iniciativas de sostenibilidad | tourspain.es en español https://share.google/D0E4Ep4ajJyhLEES3
