En la actualidad, la industria de reuniones y el segmento de viajes de negocios están atravesando una transformación profunda. Las empresas ya no solo buscan infraestructura de alta gama y conectividad; hoy, la prioridad es la alineación con valores de responsabilidad social y ambiental. En este escenario, Puerto Valle Hotel de Esteros se ha consolidado como un referente indiscutido en Argentina, demostrando que es posible integrar el lujo, la productividad corporativa y el respeto absoluto por el ecosistema en los Esteros del Iberá.
Este establecimiento no solo ofrece un refugio en uno de los humedales más importantes del planeta, sino que propone un sistema de gestión integral. Este enfoque lo posiciona como un caso de éxito para el turismo corporativo sustentable en Argentina, logrando un equilibrio entre la excelencia en el servicio y el impacto positivo en el territorio correntino.


Gestión certificada: Más allá de la estética verde
La base del éxito de Puerto Valle reside en la profesionalización de su compromiso ambiental. El hotel cuenta con la certificación de Hoteles Más Verdes, la distinción de sustentabilidad más relevante del país, siendo pionero en la provincia de Corrientes. Esta validación no es una mera etiqueta; implica un sistema de mejora continua que atraviesa toda la operación diaria.
Florencia Navarro, responsable de Front Desk del hotel, destaca que la eficiencia en el uso de los recursos es el núcleo de su operatividad. El hotel ha implementado una huerta orgánica que provee insumos frescos a su gastronomía de autor, reduciendo drásticamente la huella de carbono asociada al transporte de alimentos. Asimismo, la eliminación de plásticos de un solo uso y las jornadas de limpieza en las costas del río Paraná reflejan una cultura organizacional donde cada colaborador está capacitado para ser un guardián del entorno. Para el cliente corporativo, esto garantiza que su evento no solo sea exitoso, sino también ético.
El segmento MICE con propósito y bienestar
El turismo de reuniones (MICE) está migrando hacia experiencias que promuevan el bienestar de los equipos. Luis Lisanti, gerente general de Puerto Valle, señala que el valor agregado del hotel radica en crear entornos que potencien la productividad a través de la conexión con la naturaleza. La propuesta integral del hotel combina salones flexibles para sesiones de trabajo con actividades de inmersión en la biodiversidad del Iberá.
Cuando un equipo de trabajo se traslada a este entorno, la dinámica cambia. La observación de fauna autóctona y la serenidad del río Paraná actúan como catalizadores de la cohesión grupal. Las empresas modernas buscan precisamente esto: espacios donde el “team building” ocurra de forma orgánica, rodeados de un marco de responsabilidad ambiental que refuerce el compromiso de la marca con el planeta.


Impacto social y el valor de la identidad local
Un modelo de turismo corporativo no puede considerarse sustentable si ignora a la comunidad que lo rodea. Puerto Valle ha entendido que el impacto social es tan crucial como el ambiental. La colaboración estrecha con los artesanos Mbeya Iraka Miri y con productores de la zona de Ituzaingó permite que los visitantes se lleven una experiencia enriquecida por la cultura local.
Santiago Martínez, guía de actividades del hotel, enfatiza que este vínculo con los productores regionales fortalece la economía local y preserva el patrimonio cultural. Al integrar a la comunidad en la cadena de valor, el hotel actúa como un agente de desarrollo sostenible, ofreciendo a las empresas la oportunidad de que sus eventos dejen una huella positiva real y medible en la sociedad.



Un referente replicable para Latinoamérica
El caso de Puerto Valle Hotel de Esteros envía un mensaje claro a la industria turística de Latinoamérica: la sustentabilidad es el activo más valioso para captar el mercado corporativo del futuro. Al combinar una gestión operativa rigurosa con un compromiso social auténtico, el hotel se posiciona como una referencia concreta de cómo el turismo puede ser una herramienta de conservación y progreso.
Para las empresas que buscan alinear sus encuentros anuales, lanzamientos de productos o viajes de incentivo con los objetivos de desarrollo sostenible, Puerto Valle ofrece una solución integral. Es la prueba de que en el corazón de Corrientes, el turismo de negocios ha encontrado un nuevo estándar, donde el éxito empresarial y la salud del ecosistema caminan de la mano.
