La 15.ª Convención Nacional de Grupo GEA Argentina reunirá del 21 al 23 de octubre en Rosario a agencias, proveedores y destinos en un momento en que la inteligencia artificial comienza a intervenir no solo en la inspiración del viaje, sino también en la búsqueda, la reserva y la gestión posterior. El encuentro abre una pregunta central para el canal minorista: cómo incorporar estas herramientas sin perder control sobre la venta ni debilitar el valor del asesoramiento profesional.
La discusión llega con una brecha visible entre el avance tecnológico y su adopción cotidiana. Un estudio global de Amadeus entre más de 750 vendedores de viajes indica que el 35% de los agentes de las Américas todavía no utiliza inteligencia artificial como apoyo para vender. La región aparece así más cautelosa que otros mercados, aunque las expectativas sobre la tecnología ya son concretas.
Los profesionales consultados identificaron como principales oportunidades las recomendaciones de precios, la venta adicional, la selección de hoteles, la inspiración de destinos y la comparación de contenidos. Son tareas directamente vinculadas con la productividad comercial, pero que dependen de contar con tarifas consistentes, inventario actualizado y sistemas capaces de integrarse con los flujos de trabajo de cada agencia.
De la conversación a la ejecución
El siguiente paso ya no consiste solamente en utilizar un asistente para redactar mensajes o proponer itinerarios. Los desarrollos más recientes buscan conectar los modelos de lenguaje con inventarios turísticos para consultar disponibilidad, reservar servicios y gestionar cambios. Sabre informó en septiembre que cerca de 80 clientes se encontraban probando o utilizando su servidor basado en Model Context Protocol, conocido como MCP.
Según la empresa, esa tecnología permite que asistentes de inteligencia artificial accedan a funciones de búsqueda, reserva y servicio sobre información real de vuelos y hoteles. Entre los casos mencionados aparecen compañías aéreas, redes de agencias y empresas de gestión de viajes. La cifra y los beneficios comunicados corresponden a Sabre y todavía requieren resultados comparables que permitan medir ahorros, errores evitados y conversiones.
La diferencia es relevante para las agencias. Un sistema conversacional que solo recomienda destinos funciona como una herramienta de inspiración. Cuando puede consultar tarifas, aplicar reglas comerciales, procesar una reserva o iniciar un cambio, pasa a intervenir en operaciones que hasta ahora requerían múltiples pantallas y acciones manuales.
El desafío para las agencias independientes
Grupo GEA presenta su convención bajo el lema “Más allá de los límites” y anticipa una agenda vinculada con aprendizaje, comunicación, innovación y tecnología. El evento, exclusivo para agencias de la red, tendrá a República Dominicana como país invitado y funcionará también como espacio de relación con proveedores.
Para una agencia independiente, la decisión no se reduce a contratar una herramienta. La adopción exige revisar la calidad de los datos, los permisos de acceso, la responsabilidad ante errores y el modo en que la automatización se integra con la atención humana. También obliga a definir qué tareas conviene delegar y cuáles requieren intervención profesional, especialmente en viajes complejos, modificaciones o contingencias.
El avance de la IA tampoco elimina problemas previos de la distribución. El estudio de Amadeus señala que la paridad tarifaria continúa siendo determinante para los agentes y que una inconsistencia de precios puede desviar una reserva hacia otro establecimiento o canal. Sin información confiable, una interfaz más rápida no garantiza una mejor recomendación.
La Convención de Grupo GEA ofrece la oportunidad de llevar esa discusión al terreno operativo. Más que demostrar qué puede hacer la inteligencia artificial, el desafío será identificar qué soluciones ya producen resultados para las agencias, cómo se mide su aporte y bajo qué condiciones pueden incorporarse sin perder autonomía comercial ni calidad de servicio.
