El nuevo cuadro de tasas aeroportuarias aprobado por el Gobierno argentino tendrá efectos diferentes sobre los vuelos domésticos y las conexiones internacionales de corta distancia. Desde el 8 de diciembre, la tasa de uso de aeroestación para el cabotaje quedará expresada en dólares y podrá alcanzar los US$ 9 por pasajero, mientras que determinadas rutas regionales accederán a una reducción de hasta el 56%.
La modificación fue establecida por la Resolución 69/2026 del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), publicada el 9 de octubre. El esquema alcanza a los 35 aeropuertos del Grupo A concesionados a Aeropuertos Argentina, entre ellos Ezeiza, Aeroparque, Córdoba, Mendoza, Bariloche, Salta y Puerto Iguazú.
La tasa de cabotaje pasa a estar expresada en dólares
La Tasa de Uso de Aeroestación doméstica dejará de fijarse en pesos y tendrá un valor máximo de US$ 9 por pasajero embarcado. El cuadro anterior contemplaba importes diferentes según la categoría de cada aeropuerto, con valores de $5.685 para la categoría I, $3.963 para la II y $3.472 para las categorías III y IV.
El cambio no implica necesariamente que todos los pasajes aumenten en la misma proporción. El efecto dependerá del aeropuerto utilizado, el tipo de tarifa aplicada y el valor del dólar al momento de emitir el billete. Sin embargo, la dolarización incorpora una referencia externa en uno de los componentes regulados del precio final y puede trasladar mayor volatilidad a los vuelos dentro del país.
Para las agencias de viajes, la modificación requerirá observar cómo las aerolíneas incorporan el nuevo importe en sus sistemas de distribución y en las tarifas promocionales. También será relevante comparar el costo total del pasaje, ya que la tasa aeroportuaria representa solo una parte de los impuestos, cargos y servicios incluidos en el precio.
Una reducción para las conexiones internacionales cercanas
En sentido contrario, la resolución amplía el alcance de la Tasa de Uso de Aeroestación Regional. Hasta ahora, el régimen diferenciado se aplicaba a vuelos internacionales hacia aeropuertos ubicados dentro de un radio de 300 kilómetros. Desde diciembre, esa distancia se extenderá a 1.000 kilómetros.
Los pasajeros de las rutas que cumplan esa condición pagarán US$ 25,16 en lugar de la tasa internacional general de US$ 57. La diferencia representa una reducción de hasta el 56% y puede beneficiar conexiones como Córdoba-Santiago de Chile o Jujuy-Asunción, mencionadas por las autoridades nacionales al presentar la medida.
La ampliación mejora la ecuación para vuelos directos entre provincias argentinas y ciudades de países limítrofes. Al reducir el costo por pasajero, puede facilitar la apertura o el sostenimiento de rutas que no necesitan pasar por Buenos Aires. No obstante, la disminución de la tasa no garantiza por sí sola nuevas operaciones: las compañías también evalúan demanda, ocupación, disponibilidad de aeronaves, costos operativos y condiciones comerciales de cada aeropuerto.
Más previsibilidad para las aerolíneas
El nuevo cuadro incorpora además una reducción del 30% en las tasas de aterrizaje y estacionamiento internacional. Ese beneficio existía bajo el régimen anterior, pero estaba condicionado por un acuerdo y por la regularidad de pago de las compañías. Ahora quedará integrado directamente en los valores aprobados.
Para las aerolíneas, la modificación aporta mayor previsibilidad sobre los costos aeroportuarios. Para los destinos, abre una oportunidad para negociar conexiones regionales con una estructura de cargos más favorable, especialmente en mercados limítrofes que son relevantes para el turismo receptivo argentino.
El resultado general de la resolución es mixto: los vuelos domésticos incorporarán una tasa dolarizada antes del comienzo del verano, mientras que las rutas internacionales de corta distancia tendrán un cargo menor. La evolución del precio final de los pasajes y los anuncios de nuevas frecuencias permitirán medir si el beneficio regional se traduce efectivamente en mayor conectividad.
